martes, 3 de junio de 2014

¿Qué es exactamente el Método Pilates?


El pilates es un método para fortalecer y tonificar los músculos a la vez que los alarga, modifica las malas posturas adquiridas con el tiempo y los malos hábitos, nos aporta flexibilidad y equilibrio y es fundamental para la prevención de lesiones. Actualmente está siendo usado por deportistas de élite para mejorar su rendimiento y sobre todo como rehabilitación de lesiones. Una de las mayores diferencias respecto a otras actividades deportivas, es que el pilates no trabaja los músculos o cada zona corporal  de forma aislada, sino que con cada ejercicio vamos a implicar a diferentes músculos y articulaciones, por lo que resulta en un método muy completo.
Las series de cada ejercicio suelen ser cortas, desarrollaremos un trabajo combinado de fuerza y flexibilidad, así habituaremos a nuestro cuerpo a hacer un trabajo controlado sin someterlo a demasiada tensión.

La finalidad del método es estabilizar nuestro centro de fuerza, lo que Joseph Pilates llamó Power House-Core, la estabilización de la pelvis y cintura escapular.

Además, el método pilates conlleva unos principios básicos que se aplicarán en cada movimiento:

Concentración:
Debemos tratar de concentrarnos en el área del cuerpo que se está trabajando. Un buen profesor de pilates siempre nos dirá qué parte del cuerpo estamos trabajando en cada ejercicio.

Respiración:
La respiración será de forma consciente y voluntaria. Ya desarrollaré otra entrada dedicada a la respiración ya que para mí es una de los objetivos fundamentales y quizá que más suele costar a los alumnos. Dentro del apartado de la respiración es importante incluir el trabajo de la musculatura del suelo pélvico, cada vez más mujeres tienen problemas de disfunciones sexuales o pérdidas de orina producidas por la falta de fuerza en los músculos del suelo pélvico, sobre todo tras el parto y con la edad. Dicha musculatura podemos trabajarla ejerciendo una contracción de musculatura en la zona genital, como si tuviéramos que aguantar las ganas de orinar. También desarrollaré este apartado en otro momento.

Centralización:
El Power house o centro de control (centro abdominal) o poder, será el centro desde donde realizaremos todos  nuestros movimientos. Ello logrará un equilibrio entre la musculatura del abdomen y la lumbar (entre otras) lo que hará del trabajo un ejercicio seguro y evitará lesiones.

Control:
Los movimientos siempre serán controlados y coordinados, nunca de forma brusca o irregular. Además, el control mental es básico junto con la concentración en el ejercicio.

Precisión:

Los ejercicios han de ejecutarse como indique le instructor. Llevaremos una respiración correcta para cada movimiento.

Fluidez de movimiento:
Los movimientos serán rítmicos, fluidos y armoniosos.

Además de todo ello, existen otros principios necesarios para la correcta ejecución del método y, así, aumentar sus beneficios. Estos son:

Estabilización:

Tendremos que mantener estables  los dos power house (escapular y pélvico) para que se trabaje de forma correcta y la zona que realmente queremos trabajar.

Alineación:

Por ejemplo estira brazo a altura de hombro o mantener piernas abiertas a la anchura de las cadera. Será necesario para ejecutar cualquier ejercicio.

Rutina:

Practicar los ejercicios de forma diaria nos ayudará a fijar y conseguir objetivos.

Relajación:

La relajación no supondrá descanso. Será más bien un control mental donde desechemos lo innecesario para centrarnos en el ejercicio.

Coordinación:

Coordinar cada movimiento y todo lo anterior citado.

Después de varias sesiones de Pilates, aproximadamente 3 semanas,  comenzarás a sentir sus efectos beneficiosos, serás más flexible, ágil y armonioso. Nos veremos más esbeltos y estilizados y afronatremos el día a día con mucha más vitalidad.

Criss Cross Madrid Pilates

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